Artículo publicado en el Diari de Sabadell el sábado 14 de septiembre de 2013

Madrid ha sido eliminada por tercera vez consecutiva como posible sede de unos juegos olímpicos. La posibilidad de ser sede olímpica para los juegos olímpicos de 2012 y 2016 ya se cerró con una derrota. Pero más allá del fracaso madrileño, su derrota tiene varias lecturas y análisis que nos ayudan a entender un poco mejor a parte de la sociedad española actual así como a parte de sus dirigentes políticos y deportivos, y el olimpismo internacional.

Todo ello nace en una oscura y poco transparente organización llamada Comité Olímpico Internacional (COI). No se sabe qué presupuesto tiene y muchas de sus reglas de funcionamiento son poco claras. Años atrás sufrió un escándalo por el cobro de sobornos por parte de algunos miembros a cambio de votar a favor de determinadas sedes olímpicas. El tema se resolvió con la expulsión de seis miembros, todos de países poco representativos. Actualmente tiene 111 miembros, de los cuales sólo 34 han sido deportistas olímpicos. También hay 32 miembros honorarios, donde hay una hermana del rey de España y su cuñado, el depuesto rey de Grecia Constantino. Y hay un único miembro de honor, Henri Kissinger, promotor de varias dictaduras en Latinoamérica, entre ellas la sanguinaria de Pinochet en Chile.

En el COI destaca la gran presencia de familias reales de bastantes monarquías, tanto europeas como árabes, así como de miembros dirigentes de países nada democráticos que no respetan los derechos humanos. De hecho, esta es la gran historia del movimiento olímpico que, por dinero, aparca los valores día sí y día también. China ha sido sede olímpica, como también lo fue el Moscú de Breznev. Los cuatro miembros españoles del COI tienen un currículum muy gris dentro del deporte. La hermana del rey -según explica la web oficial del COI- se dedica a la gestión de los negocios familiares y es miembro de numerosos consejos de administración de empresas españolas y francesas. Su relación con el deporte es haber montado a caballo y haber sido presidenta de la Federación Ecuestre Internacional. Otro miembro es el hijo de Juan Antonio Samaranch, sin ningún currículum deportivo, fue colocado en el comité olímpico español por su padre, siendo posteriormente reclutado por el COI. Por cierto, que es miembro de la reducidísima comisión ejecutiva del COI, donde se corta el bacalao olímpico.

Vista la realidad de quienes mandan en el olimpismo mundial, hay que hablar del fracaso de la candidatura olímpica madrileña. Uno de sus principales rasgos ha sido la prepotencia. Esta es una característica instalada en determinados sectores de los poderes políticos y económicos madrileños, conforme es la mejor ciudad del mundo y nadie le llega a la suela del zapato. La mayoría de la población de Madrid no es así, pero sí que hay bastantes entre los que manejan el cotarro. Es lo que ha permitido que, incluso en democracia, Madrid sea el centro de los trenes, del AVE, los aeropuertos y de todo, creando un país estructurado de forma radial y centralista, siguiendo el modelo de Francia. La combinación de la prepotencia con el triunfalismo ha sido letal para las aspiraciones olímpicas de Madrid. Partiendo de que su candidatura era por definición la mejor, nadie se dedicó a “trabajarse” los votos de los miembros del COI. Incluso corren rumores de que el miembro de Qatar en el COI había estado haciendo labores de “lobby” para Madrid (sin que se sepan las contrapartidas para este trabajo), cambiando después gracias a un “mejor postor”.

Más allá de la comicidad provocada por el desconocimiento de idiomas por parte de los máximos dirigentes de la candidatura, da la impresión de que por ser Madrid ya estaba todo cerrado. Mientras, se obviaba toda la imprescindible tarea ” diplomática” necesaria para convencer a gente tan oscura y poco transparente como la del COI.

Madrid tiene que aprender la lección y empezar a entender que no es el ombligo de España ni del mundo. El provincianismo de algunos sectores madrileños no puede ser el freno de muchas otras zonas de España tanto o más dinámicas (sin contar Cataluña). El futuro de España no pasa por Madrid sino por el comportamiento de Madrid hacia el resto del país.

Joan Saumoy i Gregori
Sabadell, septiembre de 2013